Es el cuarto caso documentado desde 2014 en el marco del proyecto colaborativo "Siguiendo Ballenas", que estudia los movimientos de las ballenas francas australes mediante tecnología satelital de última generación. En esta oportunidad, la protagonista es Sodium, una de las ballenas equipadas con un dispositivo de seguimiento en el Golfo Nuevo en septiembre de 2025, que regresó a la Península Valdés a fines de mayo, junto a su cría Cloruro.