
El rescate movilizó durante horas a especialistas de la Fundación Temaikèn y la Prefectura Naval Argentina. Sin embargo, la ballena sei de siete metros que había quedado encallada en el Río de la Plata no sobrevivió. El caso reabre el debate sobre los riesgos que enfrentan los grandes cetáceos durante sus migraciones y la necesidad de fortalecer la investigación y la conservación de la fauna marina.



























