
La reforma de la Ley 26.639 vuelve a poner en el centro de la agenda el debate por el control del agua, la protección de los glaciares y la soberanía hídrica en Argentina. Mientras sectores políticos promueven una “flexibilización” de la normativa que regula la actividad minera en zonas glaciares y periglaciares, organizaciones ambientales alertan sobre el impacto que estos cambios podrían tener en las reservas estratégicas de agua dulce que abastecen a millones de personas.























