
Bosques fueguinos: ciencia para enfrentar el cambio climático
ecovida ambiente

Por Redacción Ecovida Ambiente
La ciencia que observa el bosque desde hace más de 20 años para anticipar el futuro de Tierra del Fuego
Mientras el cambio climático acelera la transformación de los ecosistemas en todo el planeta, en el extremo sur de Argentina existe un laboratorio que lleva décadas registrando, temporada tras temporada, cómo responden los bosques fueguinos a las variaciones del clima, al manejo forestal y a las actividades productivas.
Desde el Laboratorio de Recursos Agroforestales del CADIC-CONICET, los investigadores Guillermo Martínez Pastur y Julián Rodríguez Souilla compartieron en Terra Natural, por FM 93Uno, los avances de una línea de investigación que hoy se posiciona entre las más relevantes del país para comprender la relación entre los bosques, el carbono y el cambio climático.


Su trabajo no solo busca producir conocimiento científico, sino también generar herramientas concretas para la toma de decisiones sobre conservación, producción forestal y desarrollo sostenible en Tierra del Fuego.
Cambio climático: qué le está ocurriendo realmente a los bosques fueguinos
Lejos de analizar fotografías aisladas del paisaje, el equipo científico trabaja sobre una premisa fundamental: la naturaleza debe estudiarse en el largo plazo.
Durante más de dos décadas, investigadores del CADIC realizan monitoreos permanentes en parcelas distribuidas en distintos ambientes forestales de la provincia.
Allí registran variables como:
- crecimiento de los árboles;
- regeneración natural;
- productividad forestal;
- humedad del suelo;
- producción de semillas;
- acumulación de carbono;
- biodiversidad;
- respuesta frente a eventos climáticos extremos.
Ese seguimiento continuo permite construir una verdadera "película" del comportamiento de los ecosistemas frente al calentamiento global, en lugar de obtener simples fotografías de un momento determinado.
El bosque ya muestra señales del cambio climático
Uno de los hallazgos más relevantes expuestos durante la entrevista surge del análisis de décadas de información.
Según explicó Julián Rodríguez Souilla, las investigaciones permitieron identificar que el incremento sostenido de las temperaturas comienza a afectar el crecimiento de los bosques de lenga.
Los estudios muestran que la productividad de los árboles dominantes presenta una tendencia descendente, un fenómeno que podría tener consecuencias futuras sobre la producción forestal, la biodiversidad y el funcionamiento de los ecosistemas fueguinos si las tendencias climáticas continúan profundizándose.
Carbono: el valor estratégico de los bosques fueguinos
Uno de los proyectos más innovadores del laboratorio permitió elaborar un mapa integral del carbono almacenado en los bosques de Tierra del Fuego.
El trabajo incorpora tanto la biomasa aérea como el carbono contenido en los suelos, información considerada fundamental para futuras estrategias de mitigación del cambio climático.
Estos datos constituyen una base científica para evaluar mecanismos vinculados a los mercados de carbono y a posibles esquemas de compensación ambiental, una discusión que comienza a ganar relevancia tanto para el sector público como para el privado.
Paisaje Productivo Protegido: una nueva forma de conservar produciendo
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue el proyecto Paisaje Productivo Protegido (PPP), desarrollado junto a la Fundación ProYungas y diversos actores públicos y privados.
La propuesta parte de una idea que desafía los modelos tradicionales de conservación.
En lugar de plantear una separación absoluta entre producción y naturaleza, el proyecto propone integrarlas mediante prácticas de manejo sustentable que permitan mantener los servicios ecosistémicos sin detener la actividad productiva.
Para Martínez Pastur, muchos ambientes de alto valor ecológico —como los bosques de ñire— hoy se encuentran mayoritariamente en establecimientos privados, por lo que cualquier estrategia de conservación necesariamente debe construirse junto a productores y propietarios rurales.
Ciencia y sector productivo: una alianza cada vez más necesaria
Lejos de desarrollarse exclusivamente dentro del laboratorio, buena parte de las investigaciones se realizan en establecimientos ganaderos y forestales de la provincia.
Estancias como El Roble, Las Hijas, Irinaica, San Pablo y Los Cerros participan activamente facilitando parcelas de monitoreo y colaborando en distintos proyectos científicos.
Esa interacción permanente permite validar los resultados obtenidos en condiciones reales y generar información útil para mejorar la planificación productiva frente a escenarios climáticos cada vez más inciertos.
Investigación de excelencia en un contexto de incertidumbre
La entrevista también puso en evidencia una preocupación creciente dentro del sistema científico nacional.
Rodríguez Souilla explicó que el acceso a financiamiento para desarrollar investigaciones resulta cada vez más complejo y que numerosos proyectos dependen hoy de la articulación con otras instituciones nacionales e internacionales.
Martínez Pastur advirtió además sobre la reducción de becas posdoctorales y las dificultades para sostener programas científicos de largo plazo, especialmente aquellos que requieren monitoreos continuos durante décadas.
Un reconocimiento que refleja años de trabajo
En ese contexto, Julián Rodríguez Souilla recibió recientemente el reconocimiento a la Mejor Tesis Doctoral en Ecología Forestal y obtuvo el primer lugar nacional para acceder a una beca posdoctoral del CONICET en el área de Ciencias Agrarias.
Su nuevo proyecto estudiará cómo evolucionan los límites naturales entre los bosques de lenga, los bosques de ñire y los pastizales fueguinos, buscando comprender si estos ecosistemas avanzan, retroceden o permanecen estables frente al cambio climático.
Una ciencia pensada para la sociedad
Detrás de cada medición, de cada salida de campo y de cada publicación científica existe un objetivo que trasciende el ámbito académico.
Los investigadores coinciden en que producir conocimiento sobre los ecosistemas fueguinos permite mejorar la gestión de los recursos naturales, fortalecer políticas públicas basadas en evidencia y brindar herramientas para que la sociedad valore el patrimonio ambiental que sostiene su calidad de vida.
En un escenario donde el cambio climático redefine el funcionamiento de los ecosistemas, la continuidad de estas investigaciones aparece como una inversión estratégica para anticipar riesgos, orientar decisiones y construir modelos de desarrollo capaces de integrar producción, conservación y bienestar colectivo.
Como sintetizó Martínez Pastur al cierre de la entrevista: la ciencia no se hace únicamente para producir conocimiento, sino como un servicio a la comunidad que permita comprender, proteger y valorar el ambiente que compartimos.


Safari de Invierno 2026: una invitación abierta para descubrir y registrar la naturaleza argentina

El pez limón, una de las especies más valoradas en el mundo, consolida su presencia en la Patagonia

31 de julio: el día que homenajea a quienes protegen la naturaleza

Más de 2.600 científicos alertan: la ciencia argentina está al borde del colapso

¿El mayor tesoro climático de Tierra del Fuego está fuera de las áreas protegidas?





