
Prefectura Naval en Ushuaia: cómo trabajan los bomberos que protegen el mar, los buques y el ambiente del Canal Beagle
ecovida ambienteIncendios, derrames y rescates en el mar: el trabajo silencioso de la Prefectura que protege las aguas de Ushuaia
Por Redacción Ecovida Ambiente
En una ciudad portuaria como Ushuaia, donde el movimiento de buques, cruceros y carga marítima forma parte del ritmo cotidiano, existe un equipo especializado que trabaja silenciosamente para prevenir incendios, derrames contaminantes y emergencias en el agua.
Se trata del personal de la Prefectura Naval Argentina, específicamente de la Estación de Salvamento, Incendio y Protección Ambiental, una unidad clave para la seguridad portuaria y la protección del ecosistema del Canal Beagle.
En diálogo con Ecovida Ambiente, el oficial principal Ramiro Ortega y el ayudante principal Diego Bagatez de Ajate explicaron cómo es el trabajo diario de esta unidad, qué riesgos enfrentan y por qué la prevención ambiental es una de sus principales prioridades.

prefectura naval argentina oficial principal Ramiro Ortega y el ayudante principal Diego Bagatez de Ajate
Tres áreas clave para la seguridad marítima
Dentro de la Prefectura Ushuaia, el trabajo operativo se organiza en tres áreas principales:
- Salvamento y buceo
- Control de averías e incendios (bomberos)
- Protección ambiental
Estas funciones permiten responder tanto a emergencias en el agua como a situaciones que puedan poner en riesgo el ecosistema marino.
“Nuestro trabajo no se limita a apagar incendios. También controlamos averías en buques y trabajamos en la prevención y lucha contra la contaminación del ambiente acuático”, explicó Ortega.
Muchos de los integrantes del equipo poseen especialización como buzos profesionales, aunque su labor diaria abarca múltiples tareas operativas vinculadas a la seguridad portuaria.
El desafío ambiental de un puerto activo
El puerto de Ushuaia recibe durante todo el año buques mercantes, científicos y cruceros turísticos, lo que implica un intenso movimiento de mercancías, incluyendo materiales considerados peligrosos.
Por ese motivo, Prefectura aplica estrictos controles basados en normativas nacionales e internacionales.
Uno de los marcos regulatorios centrales es el Convenio MARPOL, impulsado por la Organización Marítima Internacional.
Este acuerdo establece estándares globales para prevenir la contaminación marítima.
“Cuando hablamos de contaminación tenemos que hablar primero de prevención. En lugares sensibles como Ushuaia, cualquier sustancia química puede causar daños ecológicos muy difíciles de revertir”, señaló Bagatez de Ajate.
Mercancías peligrosas y controles permanentes
Una de las tareas rutinarias del equipo es controlar la carga y descarga de mercancías peligrosas que transportan los buques.
Estas sustancias están clasificadas internacionalmente en nueve categorías, que incluyen:
- Explosivos
- Gases comprimidos
- Líquidos inflamables
- Sustancias tóxicas
- Material radiactivo
- Productos corrosivos
Incluso productos aparentemente inofensivos, como la harina de pescado exportada desde Tierra del Fuego, pueden estar incluidos dentro de estas categorías por su potencial riesgo.
Para evitar accidentes, la normativa exige que todas las personas que manipulan estos productos estén capacitadas.
“Hoy el personal que trabaja en la carga o descarga debe rendir cursos específicos y renovar su capacitación periódicamente. Antes muchas personas manipulaban sustancias sin conocer realmente sus riesgos”, explicaron desde Prefectura.
Qué ocurre cuando hay un derrame o contaminación
Aunque el enfoque principal es la prevención, también existen protocolos para actuar ante emergencias ambientales.
Estos procedimientos están contemplados en el Plan Nacional de Contingencia, que define cómo actuar frente a derrames de hidrocarburos u otras sustancias contaminantes.
Las operaciones pueden incluir:
- despliegue de barreras de contención
- uso de bombas de succión
- recolección del contaminante
- disposición final del residuo
Todas estas acciones se coordinan entre Prefectura, autoridades portuarias y empresas vinculadas al puerto.
Incendios en buques: emergencias altamente técnicas
El combate de incendios en barcos es muy distinto al de edificios o estructuras terrestres.
Un factor crítico es el peso del agua utilizada para apagar el fuego, que puede comprometer la estabilidad del buque.
“En un barco no podemos arrojar agua sin control. Si ingresamos más agua de la que podemos extraer con bombas, el buque puede hundirse”, explicaron los especialistas.
Por eso, cada intervención requiere analizar:
- estabilidad del buque
- capacidad de achique
- estructura interna
- sistemas de ventilación
Este tipo de incendios puede prolongarse durante días o incluso semanas.
Un antecedente clave en Ushuaia
Uno de los episodios más complejos que enfrentó Prefectura ocurrió a fines de la década de 1990, cuando un buque frigorífico ruso sufrió un incendio en el puerto.
Las tareas de extinción se extendieron durante dos semanas y requirieron apoyo de unidades de otras ciudades.
El caso reflejó la complejidad de intervenir en siniestros marítimos de gran escala.
Fauna marina, rescates y trabajo con la comunidad
Además de su rol portuario, Prefectura también interviene en situaciones vinculadas a la fauna marina.
En ocasiones colaboran con el Ministerio de Ambiente provincial o con organizaciones locales para rescatar animales heridos o desorientados.
Recientemente participaron en operativos para asistir a:
- un pingüino rey en zona urbana
- un lobo marino que se encontraba fuera de su hábitat
“Muchas veces los animales llegan a la costa simplemente para descansar. Cuando las personas se acercan demasiado pueden estresarlos o alterar su comportamiento”, señalaron.
Qué número llamar ante una emergencia en el agua
Prefectura recuerda que ante cualquier emergencia náutica o situación ambiental en el agua el número directo es el 106.
Este canal permite una respuesta más rápida que el sistema general de emergencias.
“Si alguien ve una situación en el mar o en la costa, lo mejor es llamar directamente al 106. Así evitamos demoras en la cadena de comunicación”, explicaron.
Un trabajo silencioso que protege el ecosistema del sur
En un territorio donde el mar, el turismo y la actividad portuaria conviven a pocos metros de la ciudad, el trabajo de la Prefectura Naval resulta fundamental para prevenir accidentes y proteger uno de los ecosistemas más frágiles del planeta.
Desde controles de mercancías peligrosas hasta rescates de fauna o combate de incendios en buques, su labor combina seguridad marítima, capacitación técnica y compromiso ambiental.
“La mejor forma de cuidar el mar es prevenir. Cuando la contaminación ocurre, muchas veces el daño ya es irreversible”, concluyeron.




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