
Hotel Los Yámanas renueva su apuesta por la sustentabilidad
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Por Redacción Ecovida Ambiente — Periodismo Ambiental desde el Fin del Mundo
A tres años de obtener la certificación Bronce de Hoteles más Verdes, Hotel Los Yámanas llega en septiembre de 2026 a un nuevo ciclo de evaluación con un recorrido que excede el sello ambiental. Energía, agua, reducción de plásticos, eficiencia operativa y alianzas institucionales forman parte de una estrategia que busca consolidar la sustentabilidad como una política de gestión.
La pregunta, sin embargo, ya no es solamente qué acciones se implementaron. El verdadero desafío es cuánto de ese proceso puede sostenerse, medirse y escalarse en el tiempo.


Tres años después: de un sello a una estrategia
En septiembre de 2023, Hotel Los Yámanas obtuvo la certificación Bronce dentro del programa Ecoetiqueta Hoteles más Verdes, bajo el expediente H-312 y el número de certificación HA-HV-23-299.
Aquel reconocimiento marcó un punto de partida. Tres años después, la renovación encuentra al establecimiento con nuevas iniciativas que atraviesan distintas áreas de su funcionamiento cotidiano.
La evolución resulta significativa porque la gestión sustentable dejó de concentrarse exclusivamente en determinadas acciones ambientales y comenzó a involucrar aspectos vinculados con la operación, el consumo energético, la utilización de recursos y la articulación con organizaciones e instituciones del destino.
En otras palabras, el desafío pasó de obtener una certificación a construir una cultura de gestión ambiental.
Energía: el eje que empieza a mostrar resultados
Uno de los principales capítulos de este proceso está relacionado con la eficiencia energética.
El Grupo Yamanas, participa de la Red de Aprendizaje en Gestión de la Energía de Tierra del Fuego y del programa “Patagonia Argentina: la eficiencia energética como estrategia de transición en las PyMEs”.
La iniciativa, cofinanciada por la Unión Europea y ejecutada por CAME y Fundación Bariloche, plantea una mirada que va más allá del simple ahorro de electricidad: identificar consumos, detectar oportunidades de mejora y transformar la gestión energética en una herramienta estratégica.
En el hotel, este proceso se tradujo en distintas medidas, entre ellas la incorporación de paneles solares, el recambio de luminarias por tecnología LED y mejoras vinculadas con los sistemas de control y utilización de la energía.
La particularidad es que el trabajo no quedó restringido al área técnica. Administración, Reservas y Recepción, Mantenimiento, y Desarrollos e Infraestructura participan de una lógica transversal que busca incorporar la eficiencia energética a la operación diaria.
El próximo desafío: medir para seguir avanzando
La incorporación de tecnología representa un avance, pero no constituye por sí misma una política energética completa.
El verdadero indicador de una gestión eficiente aparece cuando las inversiones pueden traducirse en reducciones de consumo, menores costos operativos y una disminución verificable de la huella ambiental.
Por eso, el diagnóstico energético y el seguimiento de resultados adquieren especial relevancia en esta nueva etapa.
La sustentabilidad, en este punto, deja de ser solamente una cuestión de infraestructura y pasa a depender de la capacidad de medir, corregir y volver a invertir.

Menos plástico y una nueva mirada sobre el consumo
El agua representa otro de los ejes de la estrategia ambiental.
Hotel Los Yámanas incorporó SIMA, una propuesta de agua purificada presentada en envases 100% libres de plástico, como parte de una política orientada a reducir el uso de descartables.
La iniciativa también se vinculó con la campaña “Verano sin Plástico”, impulsada junto a Unplastify, con el objetivo de avanzar progresivamente hacia la eliminación de productos plásticos de un solo uso.
El cambio puede parecer puntual, pero tiene una dimensión mayor: en la actividad hotelera, donde el consumo cotidiano de agua y productos descartables se multiplica por el volumen de huéspedes, pequeñas modificaciones operativas pueden adquirir un impacto considerable cuando se sostienen en el tiempo.
El desafío consiste ahora en extender esa lógica a otros puntos de consumo y evitar que la reducción de plásticos quede limitada a una única línea de productos.

La sustentabilidad sale del hotel y llega al Canal Beagle
La estrategia ambiental del Grupo Yamanas también se proyecta sobre su actividad turística náutica.
Canoero Catamaranes, empresa del Grupo Yamanas dedicada a las excursiones por el Canal Beagle, incorporó embarcaciones equipadas con motores Volvo Penta IPS, una tecnología que mejora la performance de navegación y permite reducir hasta un 30% el consumo de combustible, de acuerdo con los parámetros de operación informados por la empresa.
El impacto ambiental de esta transformación debe analizarse dentro de una actividad particularmente sensible: el turismo náutico se desarrolla en uno de los ecosistemas más emblemáticos y frágiles de Tierra del Fuego.
Por eso, reducir el consumo de combustible no es solamente una cuestión económica. También implica avanzar hacia una navegación con menores emisiones contaminantes.
Un varadero propio para una flota más eficiente
A la renovación tecnológica se suma una nueva infraestructura: el varadero propio de Canoero Catamaranes en Ushuaia.
El espacio permitirá concentrar tareas de mantenimiento, reparación y resguardo de las embarcaciones, fortaleciendo la capacidad del Grupo Yamanas para planificar el cuidado técnico de su flota.
La obra incorpora así una dimensión que muchas veces queda fuera de los debates sobre turismo sustentable: la infraestructura necesaria para mantener y prolongar la vida útil de los equipos.
Un motor más eficiente requiere también mantenimiento adecuado. Una embarcación con tecnología de menor consumo necesita controles periódicos para sostener sus prestaciones. Desde esa perspectiva, el varadero forma parte indirectamente de la estrategia ambiental.
Compromiso Onashaga: conservar el destino que sostiene al turismo
La sustentabilidad también requiere mirar más allá de los límites de una empresa.
En ese camino, Grupo Los Yámanas participa de Compromiso Onashaga, una alianza que reúne a instituciones científicas, organismos públicos, universidades y actores vinculados con el turismo y la conservación del entorno.
Entre las organizaciones participantes se encuentran CADIC-CONICET, la Administración de Parques Nacionales, la Universidad Nacional de Tierra del Fuego y la Asociación de Profesionales de Turismo de Tierra del Fuego, entre otras.
La importancia de estas alianzas radica en una premisa básica para cualquier destino turístico de naturaleza: el recurso que atrae visitantes también debe ser protegido.
En Ushuaia, esa relación resulta especialmente evidente. El paisaje, los bosques, el Canal Beagle y la biodiversidad no son solamente valores ambientales; también constituyen parte fundamental de la economía turística local.
¿Qué significa renovar una certificación ambiental?
La renovación de una certificación puede interpretarse como un reconocimiento a lo realizado, pero también debería funcionar como una instancia de revisión.
El punto central no es solamente conservar un sello, sino demostrar que las acciones implementadas durante los últimos tres años pueden sostenerse y, sobre todo, profundizarse.
Una gestión ambiental madura debería responder preguntas concretas:
- ¿Cuánto se redujo efectivamente el consumo energético?
- ¿Qué impacto tuvieron los paneles solares?
- ¿Cuánto plástico descartable dejó de utilizarse?
- ¿Qué reducción real de combustible generan las nuevas tecnologías náuticas?
- ¿Qué nuevos objetivos ambientales se plantean para los próximos años?
Son estas métricas las que permiten diferenciar una estrategia de sustentabilidad de una colección de iniciativas aisladas.
Más allá del Bronce: el desafío de seguir creciendo”
El recorrido iniciado en 2023 muestra que Hotel Los Yámanas avanzó sobre diferentes dimensiones de la gestión ambiental.
La eficiencia energética, la generación solar, la iluminación LED, la reducción de plásticos, el uso responsable del agua, la actualización tecnológica de la flota y la participación en alianzas de conservación construyen una estrategia más amplia que la certificación inicial.
Pero el próximo desafío es todavía mayor.
La sustentabilidad turística exige mejora continua. Y eso significa que cada nuevo ciclo de certificación debería elevar la vara respecto del anterior.
Para Hotel Los Yámanas, el objetivo de largo plazo no debería limitarse a conservar el nivel alcanzado, sino utilizar esta experiencia como plataforma para avanzar hacia categorías superiores y consolidar indicadores ambientales cada vez más transparentes.
Ushuaia ante el desafío del turismo sustentable
En un destino como Ushuaia, donde la naturaleza constituye uno de los principales motores de la actividad turística, la discusión sobre sustentabilidad dejó de ser secundaria.
La presión sobre los recursos, el crecimiento de la actividad turística y la necesidad de proteger ecosistemas de alto valor obligan al sector privado a asumir un papel cada vez más activo.
En ese contexto, los tres años transcurridos desde la certificación Bronce de Hotel Los Yámanas permiten observar una transición: de la certificación como reconocimiento hacia la sustentabilidad como proceso de gestión.
La diferencia es sustancial.
Un sello puede acreditar un momento. Una estrategia ambiental, en cambio, debe demostrar su valor todos los días.
Y en el Fin del Mundo, donde la conservación del entorno es también una condición para sostener el turismo, ese desafío recién comienza.









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