
Caza de aves en Entre Ríos: menos especies habilitadas, más conflicto judicial en la gestión de fauna silvestre
ecovida ambientePor Redacción ecovida ambiente
Entre 2023 y 2025, la política de caza deportiva en la provincia de Entre Ríos se reconfiguró por vía judicial. El cambio central no fue técnico ni planificado: el listado de especies habilitadas para la caza de patos se redujo de ocho a tres o cuatro como resultado de medidas cautelares impulsadas por organizaciones ambientales.
El conflicto expone una falla estructural: la distancia entre la normativa que exige sustentabilidad en el uso de la fauna silvestre y la falta de datos públicos que permitan demostrarla.
Reducción de especies: una decisión forzada por la Justicia
Las presentaciones de CEYDAS y el Foro Ecologista de Paraná activaron fallos que limitaron la cantidad de especies habilitadas.
Qué cambió en la normativa
- Hasta 2023: 8 especies de patos autorizadas
- 2024–2025: 3 o 4 especies según el anexo vigente
- Criterio aplicado: ausencia de datos poblacionales actualizados
Entre las especies cuestionadas aparecen el pato de collar y el pato maicero, sin información pública suficiente sobre abundancia o tendencia poblacional.
El punto técnico
El eje judicial es directo:
sin monitoreo poblacional, no es posible establecer cupos sustentables.
Esto deja a la política de caza sin respaldo científico verificable y habilita la intervención de tribunales.
Fauna autóctona y estándar legal: qué exige la normativa argentina
Las especies en discusión son nativas. No se trata de fauna introducida ni considerada plaga. Este dato redefine el marco legal.
Qué establece el sistema normativo
- La fauna silvestre es un bien de interés público
- Su aprovechamiento requiere sustentabilidad demostrable
- La carga de la prueba recae en el Estado
El argumento de las organizaciones es operativo:
si no hay estudios integrales, no se puede demostrar que la caza no afecta a las poblaciones. En ese escenario, habilitarla puede entrar en conflicto con garantías constitucionales de protección ambiental.
Cotos de caza: concentración territorial y circuito económico
La caza de aves en Entre Ríos no está distribuida de forma homogénea. Se concentra en zonas específicas y bajo un esquema de gestión privada.
Dónde se realiza la actividad
- Departamentos con mayor intensidad:
- La Paz
- Victoria
- Gualeguaychú
- Modalidad dominante:
- Campos privados
- Cotos orientados a turismo cinegético
Cómo funciona el sistema
El acceso a la caza se organiza a través de establecimientos privados que operan como nodos de un circuito económico más amplio:
- Operadores cinegéticos
- Estancias rurales reconvertidas
- Servicios integrados (guías, logística, alojamiento)
El modelo está orientado, en gran parte, a cazadores externos —especialmente internacionales— con paquetes cerrados.
El eje del conflicto
Las organizaciones cuestionan un punto estructural:
la explotación de un recurso público (fauna silvestre) dentro de circuitos privados con acceso restringido.
Mapa territorial: humedales, delta y campos productivos
La actividad se organiza sobre tres grandes corredores ecológicos:
Corredor del río Paraná
- Norte y centro provincial
- Presencia de humedales, lagunas y arrozales
- Alta densidad de aves acuáticas
Delta e islas del sur
- Victoria, Gualeguay, Gualeguaychú
- Ecosistemas deltaicos con acceso fluvial
- Fuerte presencia de turismo internacional
Zona agrícola-ganadera centro-este
- Nogoyá, Diamante
- Integración entre producción rural y caza
Clave estructural:
no existe un registro público completo y georreferenciado de cotos habilitados.
Economía cinegética: cadena de valor y concentración del ingreso
El sistema funciona como una cadena económica organizada:
Componentes principales
Oferta
- Propietarios rurales
- Empresas de turismo cinegético
- Guías especializados
Demanda
- Cazadores extranjeros (principalmente de EE.UU. y Europa)
- Segmento de alto poder adquisitivo
Servicios asociados
- Alojamiento rural
- Transporte terrestre y fluvial
- Gastronomía
- Logística y personal local
Magnitud económica
- Estimación oficial 2024: ~1.000 millones de pesos
- Más de 200 empleos directos
Distribución del ingreso
- Alta concentración en operadores y propietarios
- Bajo derrame hacia economías locales fuera del circuito
Temporada 2025: nueva disputa judicial en curso
La Resolución 0714 habilitó la temporada vigente, pero el conflicto continúa.
Qué reclaman las organizaciones
- Presentación de un nuevo amparo
- Denuncia de posible desobediencia judicial
- Cuestionamiento por reintroducción de especies previamente restringidas
Que está en juego
- Legalidad de la temporada de caza 2025
- Modelo de gestión de fauna silvestre
- Obligación estatal de producir y publicar datos científicos
Impacto en humedales: presión acumulada sin medición pública
El cruce entre turismo cinegético y ecología de humedales define el problema operativo.
Variable crítica: intensidad de uso
- Estadías cortas (4–7 días)
- Salidas intensivas diarias
- Alta expectativa de captura
Resultado: extracción concentrada en pocos días, repetida a lo largo de la temporada.
Efectos ecológicos identificables
- Reducción de abundancia local
- Cambios en comportamiento de aves
- Impacto en reproducción
- Pérdida de calidad funcional del hábitat
Problema central
No existen datos públicos integrales sobre:
- poblaciones
- volúmenes de extracción
- series históricas comparables
Sin esa base, no se puede calcular una tasa de caza sostenible.
Comparación regional: tres modelos, una misma tensión
Santa Fe
- Sistema restrictivo
- Sin cotos consolidados
- Baja escala económica
Uruguay
- Industria cinegética formalizada
- Alta captación de turismo internacional
- Regulación centralizada
Entre Ríos
- Modelo intermedio
- Alta concentración de cotos
- Judicialización creciente
Conclusión comparativa:
la demanda internacional se desplaza según el nivel de restricción. La presión no desaparece: cambia de territorio.
Sin datos no hay sustentabilidad: el núcleo del conflicto
El caso de Entre Ríos expone una dinámica repetida en la gestión ambiental argentina:
- Normativa exigente
- Capacidad limitada de producción de datos
- Judicialización como mecanismo de corrección
La reducción de especies habilitadas no surgió de planificación estatal, sino de intervención judicial ante la falta de evidencia.
Claves para entender el escenario
- La política de caza fue reconfigurada por fallos judiciales
- Las especies en disputa son autóctonas, con mayor protección legal
- La actividad se concentra en cotos privados con lógica de mercado internacional
- No hay datos públicos suficientes para sostener la sustentabilidad
- La temporada 2025 sigue bajo disputa en tribunales
Lectura final: un modelo en tensión
El conflicto no es solo ambiental ni solo económico. Es un problema de información.
Un sistema que:
- genera ingresos
- atrae demanda internacional
- opera sobre ecosistemas sensibles
pero no puede demostrar su sustentabilidad con datos públicos verificables.
En ese vacío, la política se traslada a los tribunales. Y la gestión de la biodiversidad queda definida, cada vez más, por medidas cautelares en lugar de planificación científica.


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