
Durante más de diez años, Venezuela atravesó una crisis económica sin precedentes en tiempos de paz, con un derrumbe histórico del PBI que entre 2013 y 2021 redujo la economía a apenas una cuarta parte de su tamaño original. Si bien el posterior repunte petrolero generó una recuperación parcial, sus efectos no lograron revertir el deterioro social ni traducirse en mejoras sostenidas para la mayoría de la población.

















